Hace poco, mi compañero de clases Ricardo Pompa publicó un “ensayo” en un portal “periodístico” (no puedo enfatizar lo suficiente el sarcasmo que hay en las comillas) manifestándose en contra de la reelección. Normalmente, ignoro este tipo de artículos (siguiendo el principio básico para el Internet: don't feed the troll), pero quise aprovechar la oportunidad para escribir mi opinión sobre la reelección.
No voy a enlazar a su artículo ni mucho menos a este portal. Lo reproduciré casi completo (excepto por los párrafos introductorios) en este espacio.
Antes de proceder a analizar su argumentación, me detendré brevemente a lamentar que personas inteligentes (como considero a Ricardo, aún) dejen de lado su capacidad de análisis, simplemente, por obtener un hueso. Lamentablemente, parece ser el común denominador entre aquellos itamitas (sea cual sea su partido) que optan por una carrera en la grilla política. Creo que entiendo por qué lo hacen, pero no deja de ser lamentable. Si yo fuera Jeff o Federico, me deprimiría un poco, la verdad.
Bueno, dejemos las lamentaciones aparte y veamos el “ensayo”. Iré intercalando mis comentarios.
Antes de iniciar, hago notar que mi método de argumentación, a diferencia del utilizado por Ricardo, no consiste en crear Straw men (hombres de paja) para luego tirarlos fácilmente. En fin, a lo que nos toca: